Ley Antitabaco no ha reducido el número de fumadores en espacios públicos

La gran cantidad de colillas de cigarros que siguen apareciendo en la vía pública son muestra de que se sigue fumando en dichos espacios.
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colecta de colillas de cigarro

En enero de este año se endurecieron las medidas contra el tabaco en México. Las reformas a la Ley General para el Control del Tabaco ampliaron los espacios libres del humo de tabaco; lo que incluye sitios públicos como plazas, parques y playas.

Pese a estas restricciones, las colillas de cigarro continúan apareciendo en esos lugares. Para Rosa María Morelos Castro, fundadora de La Paz libre de colillas, esto significa que la Ley Antitabaco ha sido ineficaz en reducir el número de fumadores.

“A lo mejor lo hacen menos visible la fumada, pero hemos visto colillas de todos modos. Lo hemos visto en la universidad. Participamos en un reciclaje en un Reciclatón, el primero que hubo, y se hizo un colillatón y se llenaron 15 botellas de 600 mililitros de PET. Entonces no está funcionando. No va a funcionar porque la gente que fuma no se va a esperar todo el día mientras está en el trabajo para fumar. Lo va a seguir haciendo”, apuntó.

Rosa María apuntó que, si bien se han difundido ampliamente los efectos negativos del cigarro hacia la salud, hace falta que las personas también conozcan de qué manera este hábito daña y contamina el medio ambiente. Arsénico, cadmio, plomo, nicotina y alquitrán son algunos de los componentes tóxicos de las colillas de cigarro.

“Yo creo que falta tener más vigilancia o dar espacio para que la gente pueda fumar y que ahí haya colectores de colillas adecuados para que los puedan utilizar. Creo que es imposible que la gente no fume. Un fumador va a fumar donde sea que esté, pero sí podemos procurar que guarden esas colillas para que, además de lo exhalaron en la fumada, no sigan contaminando”, manifestó.

Dentro de los proyectos de La Paz libre de colillas se encuentra la fabricación de colectores de colillas elaborados con PVC. Se trata de tubos de un metro de alto que asemejan un cigarro gigante. En él las personas pueden apagar su cigarro y depositar la colilla. Estas posteriormente son recolectadas por la organización y enviadas a un centro de reciclaje.

Andrea Villarreal