Sociedad civil ya tiene una nueva esperanza

Los apartidistas forman la mayoría de la población y, por lo tanto, serán clave para los resultados del 2024.
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Convicciones

¿Cuál es el significado de la sociedad civil en el entorno de la política nacional de cara a las elecciones del 2024? La respuesta tiene destinatario, y son precisamente los partidos políticos, ya que de acuerdo a estadísticas del propio Instituto Nacional Electoral (INE), 94 ciudadanos de cada 100 no están afiliados a ningún partido político. Y solo 6 de cada 100 personas que cuentan con credencial de elector forman parte de los padrones oficiales de los partidos.

Estas son cifras oficiales, pero existen cifras de diarios serios y totalmente creíbles como El Financiero que nos revelan que aproximadamente el 54 por ciento de los ciudadanos se considera apartidista, es decir, no tienen simpatía por ningún partido.

Incluso, el porcentaje de los que se identifican con Morena, el más alto entre los diversos partidos, apenas llega al 25 por ciento del total. En cualquier caso, los apartidistas forman la mayoría de la población y, por lo tanto, serán clave para los resultados del 2024.

Y el gran porcentaje para esta contienda lo representa la clase media del país, esa clase media a la cual López Obrador ha criticado, a la que ha calificado como aspiracionista, individualista y egoísta.

Pero tales afirmaciones, que son parte del discurso recurrente de polarización que promueve el Presidente en cada “mañanera”, podrían ser la lápida en la que se enterrará a la cuarta transformación en el 2024.

Un sector importante de la clase media de nuestro país, está conformada por profesionistas, pequeños empresarios, académicos, personas vinculadas al mundo de la cultura y universitarios, entre otros, y este amplio sector fue muy relevante para el contundente triunfo de López Obrador en 2018.

Pero esa misma clase media que en 2018 catapultó el triunfo de la 4T, significó derrotas importantes para los gobiernos emanados de Morena en 2021 en distintas entidades del país, siendo la Ciudad de México el caso más significativo.

Desde los inicios del actual sexenio, AMLO y su cuarta transformación transmitieron la señal de ser invencibles electoralmente, ante la actitud de una oposición aletargada e incapaz de reaccionar ante el resultado electoral del 2018.

Los índices de aprobación de AMLO al inicio del sexenio se encontraban por las nubes; en febrero del 2019 en el primer trimestre del sexenio, la estadística marcó 67.1 de aprobación vs 28.4 de desaprobación.

Con el correr de los años del sexenio la situación ha cambiado sustancialmente, y al cierre de este 14 de agosto del 2023 tenemos: un 56.6% de aprobación contra 43.4% de desaprobación, resultando un 13.2% de diferencia.

No cabe duda que “LA ESPERANZA” cambió de dueño, y es que Morena dejó de ser la esperanza de México. Comenzó el desencanto respecto a un proyecto político que parecía ofrecer algo distinto y, más aún, comenzó a darse una toma de conciencia importante entre miles de ciudadanos respecto a la deriva autoritaria que se perfilaba en nuestro país.

La sociedad civil emergió en la marcha de noviembre del 2022, manifestando un ¡ya basta! a la intolerancia, a la polarización de la sociedad, al país de un solo hombre, a la constante violación de las leyes.

No cabe duda que el poder desgasta, pero más desgasta el poder mal ejercido y mal utilizado. La realidad siempre será inclemente contra la mentira, repetir y repetir una sarta de imprecisiones, de medias verdades y de mentiras completas todas las mañanas desde el púlpito de Palacio Nacional, está revelando lo que es y el significado que tiene la cuarta transformación para el país. Hoy la sociedad civil ya tiene una nueva esperanza llamada Xóchitl Gálvez.

Xóchitl Gálvez

 

 

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