Historia del Carnaval de La Paz, uno de los más antiguos de México

La historia del Carnaval de La Paz revela que destaca por ser uno de los carnavales más antiguos del país actualmente
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Carnaval de la Paz, historia de uno de los más antiguos de México

La historia del Carnaval de La Paz se remonta a finales del siglo XIX, consolidándose como una de las festividades con mayor arraigo en el noroeste de México. Este evento, que transforma a La Paz cada año, es considerado de forma oficial como uno de los carnavales de los más antiguos del país, manteniendo viva la alegría de la capital sudcaliforniana.

Aunque existen registros de celebrarse desde al menos una década antes, fue en el año de 1888 cuando se tomó la decisión de trasladar la fiesta de las propiedades privadas a las calles. Originalmente, las familias adineradas de La Paz organizaban estos festejos en sus residencias, donde las reinas lucían atuendos elegantes ante un cortejo exclusivo de damas y caballeros.

Con el paso de las décadas, la festividad evolucionó hasta ocupar el malecón costero, permitiendo que la participación fuera totalmente popular. No obstante, la celebración enfrentó una pausa prolongada a mediados del siglo XX, recuperando su fuerza y esplendor hasta el año de 1988, cuando regresó formalmente a esta ciudad portuaria.

La historia detrás de esta fiesta es un reflejo de la identidad de Baja California Sur. Al ser reconocido como uno de los festejos de los más antiguos del país, el Carnaval de La Paz ha logrado adaptar sus costumbres coloniales a una verbena masiva que incluye juegos mecánicos y escenarios artísticos frente al mar.

Expertos locales señalan que la transición ocurrida en 1888 marcó un antes y un después en la cohesión social de la zona. Desde entonces, la figura del rey y la reina dejó de ser un privilegio de élite para convertirse en un concurso basado en la simpatía y el apoyo del pueblo paceño, fortaleciendo el sentido de pertenencia.

El renacimiento de la fiesta en 1988 aseguró que las nuevas generaciones pudieran disfrutar de una tradición que, aunque nació en el siglo XIX, sigue vigente con la misma intensidad y colorido que en sus inicios.

Autor

  • Adolfo Torres

    Estudiante de la Maestría de Investigación en Ciencias de la Comunicación, ejerzo el periodismo desde hace más de 20 años en diferentes medios de comunicación nacionales, cubriendo principalmente fuentes de los estados de Jalisco, Nayarit y Michoacán; actualmente soy reportero web de Tribuna de México.

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