Alphabet se endeuda por 20 mil millones de dólares para acelerar su apuesta en inteligencia artificial

Alphabet, la matriz de Google, dio un paso decisivo en su estrategia de expansión en inteligencia artificial al colocar bonos por 20 mil millones de dólares, una operación que confirma el giro de las grandes tecnológicas hacia el mercado de deuda para financiar inversiones cada vez más costosas en infraestructura digital. La emisión se dividió en siete tramos y apunta directamente a sostener el gasto en centros de datos y chips especializados para IA.
El recurso al endeudamiento marca un cambio relevante frente a la etapa en la que las big tech financiaban su crecimiento casi exclusivamente con robustos flujos de efectivo. Hoy, el ritmo de inversión en inteligencia artificial supera la capacidad de generación de utilidades en el corto plazo, lo que ha empujado a compañías como Alphabet a buscar capital fresco en los mercados financieros.
Leer más: Edomex reactiva cubrebocas en escuelas por brote de sarampión y refuerza filtros sanitarios
La magnitud del gasto explica la decisión. El mercado estima que Alphabet, Microsoft, Amazon y Meta Platforms destinarán al menos 630 mil millones de dólares en gasto de capital este año, con la mayor parte concentrada en infraestructura para IA. La carrera por dominar esta tecnología ha elevado los costos y comprimido los márgenes, sin que los beneficios en productividad se reflejen aún de forma clara en los resultados.
Esta dinámica ha encendido alertas entre inversionistas, preocupados por el desbalance entre el crecimiento del gasto y la evolución de las utilidades. Aunque la adopción de inteligencia artificial es vista como estratégica, los retornos financieros siguen siendo limitados para muchas empresas que ya incorporaron estas herramientas a sus operaciones.
Leer más: Caída en la vacunación dispara el brote de sarampión en México y enciende alertas sanitarias
Los bonos emitidos por Alphabet tienen vencimientos escalonados que comienzan en 2029 y se extienden hasta 2066, lo que permite a la compañía distribuir su carga financiera a lo largo de varias décadas. Además, la empresa planea una oferta en libras esterlinas que podría incluir un bono a 100 años, un instrumento poco común en el ámbito corporativo.
La posibilidad de un bono centenario subraya el nivel de confianza —y de riesgo— que el mercado está dispuesto a asumir en torno a la inteligencia artificial. Analistas señalan que este tipo de deuda suele estar reservada para gobiernos o empresas con flujos de caja altamente predecibles, lo que convierte a la apuesta de Alphabet en un termómetro del apetito inversor por proyectos de muy largo plazo ligados a la IA.
El movimiento de Alphabet no ocurre en aislamiento. Oracle reveló a inicios de febrero una emisión de bonos por 25 mil millones de dólares, y los llamados hiperescaladores de IA colocaron en conjunto 121 mil millones de dólares en bonos corporativos estadounidenses durante el año pasado, de acuerdo con estimaciones del sector financiero.
El endeudamiento se perfila como una herramienta clave para sostener la competencia tecnológica global. La pregunta central ya no es si las grandes tecnológicas invertirán en inteligencia artificial, sino cuánto tiempo podrán mantener este nivel de gasto antes de que los retornos justifiquen plenamente el riesgo asumido.
Únete AQUÍ a nuestro canal de WhatsApp TRIBUNA DE MÉXICO