Autorizan ingreso de aeronaves de EE. UU. a Cabo San Lucas para rescate de paciente

Especial
La Sedena permite aterrizaje de aviones militares de EE. UU. en Cabo San Lucas tras autorizar un operativo humanitario este 5 de febrero. El ingreso de estas unidades de la USAF responde a una emergencia médica en altamar.
De acuerdo con el comunicado oficial, el operativo se realizó conforme a las Bases de Coordinación para Autorizar Sobrevuelos y Aterrizaje de Aeronaves Extranjeras, procedimientos que regulan el ingreso de unidades de otros países en casos excepcionales. El barco donde se encontraba el paciente estaba ubicado a unas 400 millas náuticas al oeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, lo que requirió una logística de precisión para la evacuación aeromédica.
Despliegue de aeronaves especializadas
La Sedena detalló que para esta misión ingresaron al país dos aviones Hércules cisterna y dos helicópteros HH-60W, pertenecientes a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Por esta razón, se permitieron tanto los sobrevuelos en espacio aéreo nacional como el aterrizaje de emergencia necesario para facilitar el acceso al paciente. La utilización de este equipo especializado fue determinante debido a la distancia y la urgencia de la atención médica requerida.
- Lee más: ¿Quién es Diego N?, alcalde de Tequila detenido hoy en Jalisco
- Lee más: Vinculan a proceso a hombre armado detenido en carretera de Mulegé
Cooperación y soberanía nacional
Por otro lado, la dependencia subrayó que la autorización tuvo un carácter exclusivamente humanitario y se llevó a cabo bajo un estricto respeto a la soberanía nacional. La Sedena señaló que este tipo de permisos solo se concede en situaciones especiales, como emergencias médicas o desastres naturales. Además, indicó que esta acción reafirma el compromiso de México con la cooperación internacional y la confianza mutua para salvaguardar la vida humana en circunstancias urgentes.
Finalmente, la institución enfatizó que el operativo se realizó bajo rigurosos protocolos legales que garantizan el cumplimiento de las normas internacionales. Debido a la naturaleza crítica de la condición del tripulante, la Sedena agilizó los trámites para permitir que las aeronaves estadounidenses completaran la maniobra. Por lo tanto, el evento se consolidó como un ejercicio de responsabilidad compartida entre ambas naciones ante una emergencia en aguas internacionales.
- Únete AQUÍ a nuestro canal de WhatsApp TRIBUNA DE MÉXICO