Caso de Carlota “la abuelita sicaria” enciende alerta sobre invasiones y desalojos en Los Cabos

La historia de Carlota, una mujer de 74 años detenida en Chalco por disparar contra dos hombres que presuntamente invadieron su propiedad, ha desatado una ola de reacciones en todo el país. Mientras unos la ven como una víctima que defendía su patrimonio, otros señalan los riesgos de hacer justicia por cuenta propia.
Aunque este hecho ocurrió en el centro del país, en Los Cabos el tema no es ajeno. Las invasiones de terrenos son un problema recurrente y complejo. Uno de los casos más recientes ocurrió en marzo, en la segunda etapa del Ejido La Ballena en San José del Cabo, donde varias familias denunciaron haber sido desalojadas pese a contar con documentos de pago desde hace años. Los vecinos exigieron regularización de sus terrenos y acceso a servicios básicos, como electricidad.
Sin embargo, las autoridades han insistido en que ocupar terrenos de manera sin documentos de propiedad puede tener consecuencias graves, tanto legales como de riesgo para la seguridad, ya que muchos de estos asentamientos se ubican en zonas vulnerables, como cauces de arroyo.
De acuerdo con el Código Penal de Baja California Sur, ocupar un inmueble ajeno mediante engaños o violencia se considera delito de despojo y puede castigarse con hasta ocho años de cárcel. También se sanciona a quienes financian o promueven este tipo de acciones.
Lo ocurrido con Carlota apodada “la abuelita sicaria”, deja en claro que actuar por cuenta propia puede complicar aún más un conflicto legal. En lugar de resolver un problema, se corre el riesgo de enfrentar cargos por agresiones o incluso por homicidio.
Ante esta realidad, la recomendación general es acudir a las instancias correspondientes: presentar denuncia, aportar pruebas de propiedad y permitir que las autoridades lleven el proceso.
AT