Vacuna contra el sarampión en México 2026: efectos secundarios y quiénes no deben aplicársela

Foto: Getty Images
Ante el incremento de casos de sarampión en México durante este 2026, la población mantiene dudas constantes sobre la seguridad de la inmunización. La vacuna contra el sarampión es la herramienta principal para frenar los contagios de esta enfermedad viral altamente contagiosa que se propaga por gotas de saliva.
Las autoridades de salud han intensificado las jornadas de vacunación para cubrir rezagos, especialmente en niños y adultos jóvenes que no cuentan con su esquema completo.
Los efectos secundarios más comunes tras la aplicación de la inyección son generalmente leves y temporales.
Entre ellos destacan el dolor o enrojecimiento en el sitio de aplicación, que puede durar de 48 a 72 horas, y malestar general como escurrimiento nasal, dolor de cabeza o fiebre leve.
Estos síntomas suelen aparecer en las primeras 24 a 48 horas, aunque en algunos casos puede surgir un sarpullido leve entre los 5 y 14 días posteriores a la vacunación.
Es fundamental identificar quiénes deben acudir por su dosis. La Secretaría de Salud y la UNAM recomiendan que niños de 12 y 18 meses, así como personas de hasta 49 años que no estén seguras de haber recibido sus dos dosis, se vacunen.
No obstante, existen contraindicaciones específicas; por ejemplo, personas con antecedentes de reacción alérgica grave (anafilaxia) a una dosis previa o a componentes de la vacuna no deben aplicársela.
Contexto y medidas de prevención en México
Las estadísticas señalan que los adultos mayores de 50 años generalmente no requieren la vacuna, ya que se asume que poseen inmunidad natural por haber estado expuestos al virus en el pasado.
En contraste, las mujeres adolescentes y adultas jóvenes pueden presentar dolor articular leve semanas después de la inoculación, un efecto documentado pero poco frecuente.
Para garantizar la efectividad de la dosis, se recomienda verificar que los módulos de vacunación mantengan la cadena de frío adecuada. Si una persona padece una enfermedad aguda moderada o grave, la aplicación debe posponerse hasta su recuperación.
Es importante destacar que la Asociación Mexicana de Vacunología ha aclarado que la lactancia no es un impedimento para vacunarse, ya que no existe riesgo de transmisión del virus de la vacuna a través de la leche materna.
Finalmente, si no cuentas con tu Cartilla Nacional de Salud, los especialistas sugieren acudir a los centros de salud del IMSS, ISSSTE o centros de salud estatales para recibir la dosis de refuerzo.
La prioridad es alcanzar la inmunidad colectiva y proteger a los sectores más vulnerables, como los niños menores de cinco años, quienes registran la mayor incidencia de complicaciones por esta enfermedad.
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