Alertan por riesgo de turismo sexual infantil ante el Mundial de Futbol 2026 en México

La organización del Mundial de Futbol FIFA 2026 en México ha encendido alertas más allá de la logística deportiva y turística, al colocar en el centro del debate el riesgo de un aumento en la explotación sexual infantil. Organizaciones civiles, organismos internacionales y representantes del sector turístico advirtieron que los grandes eventos deportivos suelen detonar dinámicas de violencia que afectan de manera directa a niñas, niños y adolescentes, especialmente en las sedes con mayor concentración de visitantes.
La preocupación se enfoca particularmente en Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, entidades que albergarán partidos del torneo y que recibirán flujos masivos de turistas nacionales y extranjeros. De acuerdo con análisis de Unicef y estudios académicos internacionales, este tipo de eventos incrementa los reportes de violencia familiar y eleva la vulnerabilidad de menores frente a redes de abuso y explotación sexual, un fenómeno que suele operar de forma discreta pero persistente en contextos de alta movilidad.
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El señalamiento no es nuevo, pero adquiere relevancia ante la magnitud del Mundial 2026, que será el más grande en la historia del torneo. La experiencia internacional muestra que la combinación de consumo, anonimato y saturación de servicios turísticos genera condiciones propicias para delitos que rara vez se reflejan en las cifras oficiales durante el evento, pero que dejan secuelas profundas en las comunidades anfitrionas.
Ante este escenario, Unicef, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México y la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras anunciaron la conformación de una alianza nacional orientada a prevenir la violencia, el abuso y la explotación sexual infantil. La iniciativa busca actuar antes, durante y después del Mundial, con una estrategia que trascienda lo coyuntural y se consolide como política preventiva de largo plazo.
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La industria hotelera asumió un papel central en esta respuesta. Desde la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras se subrayó que la responsabilidad del sector no se limita al cumplimiento normativo, sino a la protección activa de la integridad de los menores. El mensaje apunta a transformar a los hoteles en espacios de detección temprana, donde el personal esté capacitado para identificar señales de riesgo y activar protocolos sin dilación.
La estrategia contempla acciones coordinadas en hoteles, comunidades, espacios públicos y entornos digitales. Entre las medidas destacan campañas nacionales de concientización, difusión de información preventiva, capacitación especializada para trabajadores del sector turístico y la promoción de materiales que ayuden a reconocer posibles situaciones de abuso, tanto en el mundo físico como en plataformas en línea.
El enfoque integral responde a la naturaleza del problema, que no se limita al turismo sexual tradicional, sino que se ha expandido a canales digitales y redes sociales. Las organizaciones involucradas advierten que, sin una respuesta articulada entre autoridades, sector privado y sociedad civil, el impacto del Mundial podría profundizar brechas de violencia que ya existen en el país.
En este contexto, también se han reiterado llamados a evitar la desinformación en torno al evento. Organismos empresariales recordaron que aspectos como la venta y el precio de los boletos del Mundial son atribución exclusiva de la FIFA y sus operadores autorizados, una aclaración que busca centrar la atención pública en los riesgos reales asociados al evento y no en expectativas comerciales ajenas a los actores locales.
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