Carlos Slim refuerza su apuesta energética y compra Fieldwood México por 270 millones de dólares

La expansión de Grupo Carso en el sector energético dio un nuevo paso con el acuerdo para adquirir la totalidad de Fieldwood México, una operación valuada en 270 millones de dólares que consolida la presencia del conglomerado de Carlos Slim en la exploración y producción de hidrocarburos en aguas mexicanas. El movimiento confirma el interés estratégico del empresario por activos petroleros con potencial probado en el Golfo de México.
La transacción fue formalmente notificada a la Bolsa Mexicana de Valores, donde se informó que la compra se realizará a través de Zamajal, subsidiaria de Grupo Carso. El acuerdo es vinculante y se pactó con Lukoil International, empresa de origen ruso que hasta ahora controlaba la petrolera con operaciones en México.
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Además del monto de adquisición, el acuerdo contempla la asunción de una deuda por 330 millones de dólares que Fieldwood México mantiene con Lukoil, lo que eleva de manera significativa el valor económico total de la operación. Este componente financiero subraya la magnitud del compromiso asumido por el grupo mexicano en un entorno energético de alta complejidad.
La compra incluye el control directo e indirecto de Fieldwood Energy de México y de Fieldwood Energy E&P México, filiales clave dentro de la estructura corporativa. Estas unidades concentran los activos operativos y contractuales más relevantes de la petrolera, particularmente en exploración y producción en aguas someras.
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El principal atractivo para Grupo Carso se encuentra en la participación de Fieldwood Energy E&P México en los campos Ichalkil y Pokoch, donde posee el 50% del capital. Estos yacimientos, conocidos conjuntamente como el Área Contractual 4, se localizan frente a la costa de Campeche y son considerados estratégicos por su ubicación, reservas y potencial de desarrollo.
La entrada de Carlos Slim a estos campos refuerza la presencia del capital privado mexicano en proyectos petroleros surgidos tras la apertura energética, en una coyuntura marcada por ajustes regulatorios y una mayor cautela en la inversión extranjera. El movimiento también posiciona a Grupo Carso como un actor relevante en un segmento dominado históricamente por grandes petroleras internacionales.
Desde una perspectiva de mercado, la operación refleja una estrategia de largo plazo enfocada en activos con producción y perspectivas claras, en lugar de exploraciones de alto riesgo. La adquisición de Fieldwood México amplía el portafolio energético del grupo y consolida su diversificación más allá de sectores tradicionales como telecomunicaciones, infraestructura y comercio.
Con esta transacción, Grupo Carso envía una señal clara sobre su confianza en el potencial energético de México y en la rentabilidad de proyectos petroleros en aguas someras, pese a la volatilidad global del sector. El cierre del acuerdo quedará sujeto a las autorizaciones regulatorias correspondientes, pero marca desde ahora un hito relevante en el mapa corporativo de la industria petrolera nacional.
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