Gobernadores cierran 2025 con aprobación moderada y sin figuras sobresalientes

El cierre de 2025 dejó un retrato claro del ánimo ciudadano hacia los gobiernos estatales: una aprobación promedio nacional de 49.7%, apenas una décima menos que en noviembre, lo que confirma un escenario de estabilidad sin entusiasmo. Ningún mandatario logró superar el umbral de la aprobación sobresaliente, reflejo de un año marcado por exigencia social, desgaste político y expectativas contenidas.
El balance general muestra una distribución fragmentada del respaldo ciudadano. De las 32 administraciones evaluadas —31 gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México—, 18 se ubicaron en el rango de aprobación alta, entre 50 y 59.9 puntos, mientras que 12 quedaron en la franja media, de 40 a 49.9. Solo dos mandatarios cerraron el año con niveles bajos, por debajo de 39.9 puntos, lo que evidencia que el castigo ciudadano fue puntual, pero el respaldo contundente escaseó.
Leer más: El 70% en México tiene sobrepeso y aún no es un tema país a corto-mediano plazo
La dinámica mensual también reflejó un cierre de año contrastante. Durante diciembre, 15 gobernadores registraron retrocesos en su nivel de aprobación frente al mes previo, en su mayoría pertenecientes a Morena. En paralelo, otros 15 lograron avances, con repuntes destacados entre mandatarios del PAN y de Morena, mientras que dos mantuvieron exactamente el mismo nivel, señal de estancamiento en la percepción pública.
El desempeño por afiliación partidista revela un dato políticamente relevante. Los ocho mandatarios opositores a Morena alcanzaron, en conjunto, un promedio de aprobación de 53.3%, superando de forma clara a los 24 gobernadores y gobernadoras del partido oficial, que se quedaron en 48.4%. La diferencia sugiere que, al cierre del año, el voto de confianza ciudadano fue más generoso con las administraciones no alineadas al gobierno federal.
En el grupo con mejores evaluaciones aparecen nombres que lograron sostener respaldo mayoritario. Mara Lezama encabezó la lista con 57.4%, seguida por Ricardo Gallardo con 55.9%, Tere Jiménez con 55.4% y Libia Deniise García con 55.2%. Mauricio Kuri y Pablo Lemus empataron con 55.0%, mientras que Manolo Jiménez, Clara Brugada y Julio Menchaca se mantuvieron por arriba de los 53 puntos, consolidándose en el bloque de aprobación alta.
Lorena Cuéllar cerró el año con 52.8%, completando el grupo de mandatarios que lograron sostener una percepción positiva superior al promedio nacional. Sin embargo, el dato que domina el panorama es que los otros 22 gobernadores no lograron rebasar el 50% de aprobación en diciembre, una señal de que la mayoría de las administraciones estatales gobiernan con respaldo limitado y bajo constante escrutinio.
El hecho de que ningún gobernador o gobernadora alcanzara niveles sobresalientes confirma una tendencia de ciudadanía más crítica y menos dispuesta a otorgar cheques en blanco. La evaluación parece centrarse más en resultados tangibles y menos en discursos o alineamientos partidistas, lo que anticipa un entorno político más competido para los próximos procesos electorales.
La medición fue elaborada por Mitofsky para El Economista, con base en entrevistas a 130,556 mexicanos mayores de 18 años con dispositivos móviles inteligentes y acceso a Internet, un tamaño de muestra que permite dimensionar con claridad el pulso ciudadano al cierre de 2025.
Únete AQUÍ a nuestro canal de WhatsApp TRIBUNA DE MÉXICO