Profeco alerta sobre casas de empeño en la cuesta de enero y da recomendaciones para usarlas con seguridad

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Ante la llegada de la cuesta de enero, la Profeco emitió una serie de recomendaciones para que los consumidores que recurren a las casas de empeño lo hagan de manera responsable y eviten abusos o problemas financieros.
El organismo destacó que este tipo de establecimientos no deben ser vistos como una fuente de ingresos permanente ni una solución mágica a las dificultades económicas de inicio de año, ya que cada préstamo tiene un costo asociado y puede generar pérdidas si no se paga a tiempo.
Antes de empeñar una prenda, Profeco recomendó comprobar que la casa de empeño esté inscrita en el Registro Público de Casas de Empeño, conforme a la normativa vigente, lo cual ofrece seguridad jurídica al usuario.
También instó a los consumidores a leer con atención las cláusulas del contrato, revisar el porcentaje de intereses, comisiones, Costos Anuales Totales (CAT) y los plazos para cubrir el préstamo.
Profeco sugirió comparar las condiciones y tasas de al menos tres casas de empeño antes de decidir, así como evitar empeñar objetos de uso diario o con valor sentimental, que podrían representar una pérdida mayor si no se recuperan.
En caso de no pagar el préstamo dentro del plazo establecido, la casa de empeño puede vender la prenda empeñada, aunque si el precio de venta genera un excedente sobre la deuda (conocido como “demasía”), ese remanente pertenece al consumidor y debe ser entregado al titular presentando el contrato e identificación.
La Profeco recordó que las personas pueden presentar quejas por incumplimiento de contrato ante la Procuraduría, ya sea de manera presencial o a través de las herramientas en línea como Concilianet y Conciliaexprés, si el establecimiento no respeta las condiciones pactadas.
Con estas recomendaciones, la Profeco busca que las casas de empeño sean aliadas financieras útiles y seguras, especialmente en períodos de presión económica como la cuesta de enero, evitando que los consumidores terminen perdiendo sus bienes o pagando más de lo debido.