México, con el tercer salario mínimo más alto de América Latina: Sheinbaum

México ocupa el tercer sitio en América Latina en cuanto a salario mínimo, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum con base en cifras compartidas por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Según la mandataria, este posicionamiento regional es resultado de una serie de ajustes al salario mínimo impulsados por el gobierno en coordinación con sindicatos y empleadores en los últimos años.
Sheinbaum subrayó que, tras ajustes al ingreso base en 2025 y 2026, México se sitúa solo detrás de Uruguay y Chile en el registro de salario mínimo regional. Además, reiteró que estos aumentos buscan recuperar el poder adquisitivo erosionado por años de inflación y mejorar los ingresos de los trabajadores que dependen del sueldo base.
Ajustes recientes y cifras oficiales
A partir del 1 de enero de 2026, el salario mínimo general en México fue aumentado a 315.04 pesos diarios, equivalente a alrededor de 9 582 pesos mensuales, en virtud de los ajustes autorizados por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami). En la Zona Libre de la Frontera Norte, el salario mínimo también se incrementó a 440.87 pesos diarios, lo que se traduce en aproximadamente 13 409 pesos mensuales.
El gobierno federal ha defendido estos aumentos como parte de una política sostenida para elevar las condiciones laborales de millones de trabajadoras y trabajadores mexicanos. Autoridades señalaron que más de 8.5 millones de personas que perciben el salario mínimo se beneficiarían directamente del ajuste en 2026.
Comparación regional y contexto nacional
El posicionamiento de México como el tercer país con mejor salario mínimo en América Latina y el Caribe refleja cambios estructurales en la política salarial durante los últimos años, luego de que en administraciones previas el sueldo base se mantuviera históricamente bajo. El avance en los ingresos básicos también se vincula con otros indicadores económicos y sociales, como el aumento del empleo formal y la reducción de la pobreza laboral, según voces oficiales.
Sin embargo, especialistas y representantes del sector privado han advertido que mantener incrementos significativos en el salario mínimo podría generar presiones sobre la inflación y los costos laborales si no va acompañado de aumentos paralelos en productividad y crecimiento económico.
Retos y expectativas
Mientras el gobierno federal celebra la posición regional del salario mínimo mexicano, analistas llaman a observar atentamente cómo estos ajustes interactúan con otros factores macroeconómicos como la inflación y el empleo formal. Las negociaciones entre sindicatos, sector empresarial y autoridades continuarán siendo un elemento clave en la fijación de futuros montos del salario base en México.
La discusión pública sobre el salario mínimo sigue abierta en ámbitos políticos y económicos, particularmente en torno a su impacto real en la calidad de vida de los trabajadores y en la competitividad del mercado laboral mexicano.