Sheinbaum anuncia credencial única para IMSS, IMSS-Bienestar e ISSSTE a contar de febrero

El sistema de salud mexicano se encamina a una transformación estructural con el anuncio de la credencial única de salud, un documento que marcará el inicio de la homologación entre IMSS, IMSS-Bienestar e ISSSTE. La presidente Claudia Sheinbaum confirmó que la credencialización comenzará en las próximas semanas y permitirá identificar de forma inmediata a qué clínica, centro de salud u hospital corresponde cada persona según su lugar de residencia.
La nueva credencial no solo funcionará como identificación sanitaria, sino como llave de acceso a un expediente médico digital único. El objetivo es que la información clínica de cada paciente pueda consultarse en cualquier unidad de salud de México, eliminando barreras administrativas y reduciendo tiempos de atención, incluso cuando una persona requiera servicios médicos fuera de su lugar habitual de residencia.
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Este mecanismo está diseñado como el primer paso hacia un sistema universal de salud, cuya implementación total está prevista para 2030. La estrategia contempla una integración progresiva de servicios entre las instituciones, con fases anuales que ampliarán la cobertura y la interoperabilidad, hasta permitir que cualquier mexicano se atienda en la unidad médica más cercana, sin importar su afiliación original.
La homologación entre IMSS, IMSS-Bienestar e ISSSTE busca corregir una de las principales desigualdades del sistema actual: la fragmentación. Con la credencial única, un derechohabiente del ISSSTE podrá atenderse en un hospital del IMSS si resulta más accesible, mientras que los usuarios del IMSS-Bienestar también podrán recibir atención en otras instituciones, siempre que exista disponibilidad y capacidad instalada.
Otro de los ejes centrales del proyecto es la modernización de la infraestructura médica. El Gobierno federal plantea que la mayoría de los centros de salud cuenten con laboratorios y suministro suficiente de medicamentos, especialmente en el IMSS y el ISSSTE, para acelerar diagnósticos y evitar traslados innecesarios que hoy saturan hospitales de segundo y tercer nivel.
A diferencia de otros esquemas administrativos, la credencial única de salud no es un programa social ni está limitada a un padrón específico. El trámite aplicará para la totalidad de la población mexicana, cerca de 130 millones de personas, con la intención de construir una base nacional de expedientes médicos que respalde la planeación y operación del nuevo sistema.
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El registro para la credencialización iniciará en la segunda mitad de febrero y se desarrollará por etapas, con una primera fase que concluiría en marzo. En las próximas semanas se darán a conocer los criterios de incorporación y los grupos que comenzarán el proceso, priorizando una transición ordenada y gradual.
La presidente ha subrayado que el éxito del sistema universal dependerá de que todas las instituciones ofrezcan servicios de calidad similar. El propósito es evitar la concentración de pacientes en unos cuantos hospitales y garantizar que la libre elección de unidad médica esté respaldada por infraestructura, personal y atención digna en todo el país.
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