Trump informa al Congreso tras la captura de Maduro y justifica la operación bajo poderes constitucionales

Estados Unidos comenzó a notificar a líderes del Congreso y a comisiones clave sobre la operación que derivó en la captura de Nicolás Maduro, un movimiento que ocurrió después de ejecutada la acción militar y que reavivó el debate interno sobre los límites del poder presidencial en el uso de la fuerza. La decisión de informar a posteriori marca un nuevo episodio de fricción entre la Casa Blanca y el Capitolio.
La justificación legal presentada por la administración de Donald Trump se centró en el artículo II de la Constitución estadounidense, que otorga al presidente la facultad de fungir como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Bajo ese argumento, el Ejecutivo sostuvo que la operación se encuadró dentro de sus atribuciones directas para proteger intereses y personal de Estados Unidos.
El senador republicano Mike Lee, de Utah, reforzó esa narrativa al señalar públicamente que el secretario de Estado, Marco Rubio, le explicó que la acción tuvo como objetivo proteger a personal estadounidense involucrado en la detención del mandatario venezolano. Según esa versión, la legalidad de la operación descansó en la autoridad presidencial inmediata, sin necesidad de una autorización previa del Congreso.
El procedimiento adoptado contrasta con prácticas habituales en operaciones militares anteriores, en las que la Casa Blanca solía notificar al liderazgo legislativo antes de ejecutar acciones de alto impacto. Durante la presidencia de Trump, sin embargo, se ha vuelto recurrente la notificación posterior, una dinámica que ha generado críticas incluso dentro del propio Partido Republicano.
Leer más: ALBA acusa a Trump por “acto criminal de guerra” tras captura de Maduro
Las tensiones se acentúan por declaraciones previas de la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, quien había señalado en una entrevista que cualquier ataque estadounidense en Venezuela requeriría la aprobación del Congreso. La diferencia entre ese posicionamiento y lo ocurrido en la práctica alimenta cuestionamientos sobre la coherencia interna del Ejecutivo.
De acuerdo con información conocida por personas familiarizadas con el asunto, Trump dio luz verde a la captura de Maduro varios días antes de la operación. La misión fue ejecutada por la Fuerza Delta del Ejército de Estados Unidos, una unidad de élite especializada en operaciones de alto riesgo, lo que confirma el carácter excepcional y cuidadosamente planeado de la intervención.
Leer más: Delcy Rodríguez desconoce tutela de DC y exige la liberación de Maduro
El rastreo de la ubicación de Maduro fue atribuido a la CIA, agencia a la que el propio Trump había autorizado meses atrás para realizar actividades encubiertas dentro de Venezuela. Ese dato refuerza la idea de una estrategia de largo aliento que combinó inteligencia, fuerzas especiales y respaldo político al más alto nivel.
Maduro fue detenido con el objetivo de ser juzgado en Estados Unidos, aunque su paradero exacto la mañana del sábado no fue precisado públicamente. La falta de detalles operativos mantiene abiertas interrogantes sobre el desarrollo de la misión y anticipa un intenso debate legal y político en Washington en los próximos días.
Únete AQUÍ a nuestro canal de WhatsApp TRIBUNA DE MÉXICO