Caída en la vacunación dispara el brote de sarampión en México y enciende alertas sanitarias

El repunte de sarampión en México dejó de ser un episodio aislado para convertirse en una crisis de salud pública que expone fallas acumuladas durante años. Con 8 mil 459 casos acumulados y 2 mil 027 contagios registrados solo en 2026, el país encabeza la lista de naciones con más infecciones en América, una situación que especialistas vinculan directamente con la disminución sostenida de las coberturas de vacunación.
La explicación de fondo apunta a un deterioro gradual del sistema de inmunización. Epidemiólogos de la Universidad Autónoma Metropolitana advierten que el brote actual es la consecuencia de años de rezago, luego de que México pasara de coberturas cercanas al 95% en la década de los noventa a niveles aproximados de 71%, muy por debajo del umbral necesario para mantener bajo control una enfermedad altamente contagiosa.
El sarampión representa un riesgo mayor precisamente por su facilidad de transmisión. Un solo caso puede generar entre 12 y 18 contagios en personas susceptibles, lo que convierte a la baja vacunación en un factor crítico. La imposibilidad de alcanzar la llamada inmunidad de grupo ha permitido que el virus encuentre terreno fértil para propagarse, especialmente entre menores de uno a nueve años.
El escenario ha encendido las alertas regionales. La Organización Panamericana de la Salud ha urgido a México a intensificar de manera inmediata las campañas de vacunación y a responder con rapidez ante cualquier brote, al tratarse de una de las enfermedades más contagiosas conocidas y con potencial de generar complicaciones graves en poblaciones vulnerables.
Leer más: Bad Bunny en el Super Bowl LX: espectáculo que encendió la grieta cultural en Estados Unidos
Aunque varios de los brotes recientes se originaron en casos importados, el problema se agrava cuando el virus llega a comunidades con baja protección inmunológica. México había logrado interrumpir la transmisión autóctona desde 1995, pero los especialistas advierten que, de no cerrarse las brechas actuales, existe el riesgo real de que estas cadenas de contagio se restablezcan de forma permanente.
La distribución geográfica de los casos confirma la magnitud del desafío. Chihuahua, Jalisco y Chiapas concentran buena parte de los contagios, lo que evidencia desigualdades regionales en el acceso a vacunas, fallas en la logística de distribución de biológicos y debilidades en la vigilancia epidemiológica.
Leer más: Extorsión institucional en Tequila: FGR documenta cobro de piso millonario desde la alcaldía
Ante este panorama, expertos han llamado al gobierno a reforzar de manera uniforme las campañas de inmunización, garantizar el abasto de vacunas, incrementar el financiamiento a la salud pública y fortalecer los sistemas de detección temprana. Al mismo tiempo, subrayan que la vacunación no es solo una decisión personal, sino un acto con impacto colectivo.
El riesgo tampoco se limita a la infancia. Jóvenes y adultos sin esquemas completos o sin certeza de su historial vacunal también pueden enfermar y desarrollar complicaciones severas. La gravedad del brote se refleja en los datos oficiales: el año pasado se reportaron 25 muertes por sarampión y, en lo que va de 2026, ya se han confirmado dos decesos, uno en Tlaxcala y otro en Michoacán.
Únete AQUÍ a nuestro canal de WhatsApp TRIBUNA DE MÉXICO