¿Cómo se distribuye el fentanilo medicinal en México para hospitales y farmacias autorizadas?

Foto: Getty Images
El fentanilo medicinal en México es un opioide esencial para anestesia y control del dolor agudo en hospitales, pero su manejo está estrictamente regulado por autoridades sanitarias. Mientras el sistema de salud regula su uso clínico y exige recetas y controles especiales, el país enfrenta una paradoja: escasez de fentanilo farmacéutico en hospitales y, al mismo tiempo, una proliferación de pastillas falsificadas con fentanilo en el mercado ilícito.
¿Qué es y para qué se usa el fentanilo medicinal?
El fentanilo es un opioide sintético de alta potencia usado en medicina para anestesia, cirugía de corta duración y manejo del dolor agudo en pacientes hospitalizados.
Su presentación farmacéutica (por ejemplo, citrato de fentanilo inyectable) está pensada para uso clínico bajo supervisión médica debido a su potencia y riesgo de depresión respiratoria.
Marco regulatorio en México: control estricto y recetas especiales
En México el fentanilo figura como medicamento de uso hospitalario pero también está sujeto al régimen de estupefacientes y psicotrópicos regulado por la Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
Su suministro exige que hospitales y farmacias cumplan con licencias sanitarias específicas, responsables técnicos y el uso de recetas exclusivas o controles documentales apropiados para sustancias controladas.
Documentos oficiales y procedimientos hospitalarios explican cómo se registra, almacena y contabiliza su uso.
Hospitales públicos y privados con servicio de anestesia y cuidados intensivos: Son los principales puntos de uso del fentanilo farmacéutico.
Instituciones como IMSS, ISSSTE y hospitales autorizados por la Secretaría de Salud lo utilizan bajo protocolos quirúrgicos y de analgesia. Los centros oncológicos y de cirugía mayor manejan inventarios controlados y procedimientos de registro.
Farmacias: En teoría, ciertas presentaciones hospitalarias no están destinadas a venta directa al público general.
Las farmacias que pueden dispensar sustancias controladas deben contar con licencia sanitaria, responsable sanitario y sistemas de control; en la práctica, la venta al público está sujeta a receta especial (cuando procede) y a canales estrictos de distribución autorizada.
La paradoja mexicana: escasez legal frente a producción ilícita
Informes oficiales y periodista-investigación han documentado una paradoja: pese a que México figura en reportes como tránsito y producción significativa de fentanilo ilícito exportado a EUA, hospitales mexicanos han denunciado reducciones de importaciones y faltantes de fentanilo farmacéutico, obligando a racionar dosis o a trasladar insumos entre centros.
Esta dualidad entre el exceso en la vía ilícita y déficit en la vía legal ha generado alertas sanitarias y replanteamientos regulatorios.
Riesgos en farmacias y el problema de las pastillas falsificadas
Estudios académicos y muestreos han encontrado que en algunas localidades (especialmente zonas turísticas del norte) existen pastillas vendidas en comercios y, en casos documentados, incluso en algunas farmacias, que contienen fentanilo o mezclas peligrosas (heroinas, metanfetaminas).
Estos hallazgos reforzan la advertencia: la existencia de un fentanilo farmacéutico legítimo no minimiza el riesgo de pastillas falsificadas circulando sin control, que han provocado sobredosis y muertes.
COFEPRIS y la Secretaría de Salud han emitido reportes y procedimientos para el control del suministro y han fortalecido vigilancia sobre precursores y rutas de ingreso. Programas de logística para llevar medicamentos a unidades alejadas también han sido difundidos.
El fentanilo medicinal en México es a la vez una herramienta clínica indispensable y un reto regulatorio y sanitario. Garantizar su disponibilidad segura en hospitales y restringir su circulación ilegal en pastillas falsificadas exige coordinación entre COFEPRIS, Secretaría de Salud, hospitales y fiscalía: equilibrio entre acceso clínico responsable y control estricto para evitar daños a la población.
- Únete AQUÍ a nuestro canal de WhatsApp TRIBUNA DE MÉXICO