¿Quién es “El Casco”? el cabecilla de Los Chapitos vinculado a la desaparición de mineros

Tras la crisis en Concordia, las autoridades identifican a “El Casco”como el brazo operativo de Los Chapitos y responsable de la violencia en la sierra
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La identidad de Óscar Luciano Martínez Larios, mejor conocido bajo el alias de “El Casco”, ha cobrado relevancia nacional tras ser señalado por el gabinete de seguridad federal como el presunto responsable de la desaparición de 10 trabajadores mineros.

De acuerdo con informes de inteligencia militar, este sujeto opera como el jefe de plaza en el municipio de Concordia, Sinaloa, donde encabeza una célula delictiva con alto poder de fuego.

El perfil de “El Casco” lo sitúa como un hombre clave dentro de la estructura de Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Su zona de influencia abarca la estratégica región serrana que conecta con el estado de Durango, un área vital para el trasiego de sustancias y el control de actividades extractivas como la minería, la cual ha sido blanco de extorsiones y ataques recientes.

El historial de “El Casco” incluye señalamientos por diversos enfrentamientos contra facciones rivales, particularmente contra los leales a Ismael “El Mayo” Zambada. Las autoridades federales han intensificado los operativos en la zona sur de Sinaloa con el objetivo de capturarlo, ya que se le considera el principal generador de violencia y el artífice de los bloqueos en la carretera Mazatlán-Durango.

La región de Concordia no es solo un punto geográfico de tránsito; es un bastión de recursos naturales donde el grupo de Los Chapitos ha buscado desplazar a competidores locales. Informes de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) detallan que la célula dirigida por “El Casco” utiliza tácticas de guerrilla urbana y rural, dificultando el acceso de las corporaciones policiacas a sus campamentos en la zona boscosa.

La relevancia de capturar a “El Casco” radica en la necesidad de pacificar un sector que genera miles de empleos en la región. La desaparición de los ingenieros de la empresa Vizsla Silver ha evidenciado que los grupos criminales ya no solo se disputan rutas de trasiego, sino el control total de las industrias legítimas. La Fiscalía General de la República (FGR) colabora actualmente con instancias estatales para rastrear las comunicaciones de este líder criminal.

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