¿Qué es el “rebote” del Ozempic? Las consecuencias de dejar de usar inyecciones para adelgazar

Foto: Getty Images
Según un estudio publicado este mes en British Medical Journal (BMJ), quienes interrumpen los tratamientos con medicamentos que imitan la hormona GLP-1 recuperan en promedio 0,8 kg por mes, frente a 0,3 kg por mes en quienes regresan a hábitos alimentarios tras dejar una dieta convencional.
Esto significa que, en poco más de un año, los primeros podrían volver a su peso original, e incluso superarlo, con una rapidez alarmante.
¿Por qué sucede esta recuperación acelerada de peso?
La explicación científica se centra en cómo actúan estas inyecciones en el organismo:
- Imitan la hormona GLP-1, que regula el apetito al enviar señales de saciedad al cerebro.
- Durante el tratamiento, estos fármacos suprimen el hambre de manera muy efectiva, lo que facilita una pérdida de peso más importante que con dietas tradicionales.
- Al dejar de usarlos, el organismo experimenta un aumento abrupto del apetito, pues la producción natural de GLP-1 puede reducirse y la sensibilidad a la hormona puede disminuir.
Esta combinación prepara el escenario para un regreso rápido a patrones de consumo anteriores, lo que se traduce en aumento de peso.
Pacientes que han dejado los tratamientos lo describen como “un interruptor” que reactiva el hambre de forma intensa, a veces impulsando conductas de sobrealimentación que antes eran controladas por el tratamiento.
Este fenómeno no solo compromete los logros alcanzados, sino que también plantea dudas sobre la sostenibilidad de estas terapias si no se integran con cambios en el estilo de vida.
¿Qué dicen los especialistas?
El doctor Adam Collins, experto en nutrición de la Universidad de Surrey (Reino Unido), explica que las inyecciones actúan directamente en zonas del cerebro relacionadas con el apetito, y que “al retirar ese efecto artificial, el cuerpo tiende a reaccionar con un hambre más fuerte de lo habitual”.
Por su parte, la investigadora Susan Jebb, de la Universidad de Oxford y coautora del estudio, subraya que muchas personas que recurren a estos medicamentos deben ser conscientes del riesgo de recuperar peso rápidamente si no se acompañan de estrategias sostenibles de alimentación y actividad física.
Los tratamientos con inyecciones para adelgazar han revolucionado la medicina del sobrepeso, ofreciendo resultados que muchas dietas no logran.
Sin embargo, los nuevos datos ponen de manifiesto que, sin modificaciones permanentes en la dieta y actividad física, el peso perdido con medicación puede volver con mayor rapidez que después de abandonar una dieta tradicional.
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